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Colocar literas en un cuarto infantil cambia por completo el ambiente. Estas camas permiten aprovechar mejor el espacio y resultan ideales cuando hay varios niños o visitas habituales. Es fundamental unir utilidad, protección y buen gusto para que los peques disfruten de un lugar cómodo, alegre y hecho a su medida.

Elección de las literas

Como nos comentan los expertos de Colchón Club, la elección de literas siempre deberá ir acompañada de las necesidades del niño o niña que va a utilizarlas, así como del espacio disponible en el dormitorio. No todas las literas son iguales. Existen modelos compactos, tipo tren, con escritorio incorporado o incluso con zona de juegos en la parte inferior.

El material también es clave. Las de madera maciza suelen ofrecer más calidez y durabilidad, mientras que las metálicas presentan diseños modernos y mayor ligereza visual. La seguridad es otro criterio prioritario. Barreras de protección, peldaños anchos, esquinas redondeadas y acabados no tóxicos deben estar garantizados, sobre todo si el niño menor duerme en la parte superior.

Antes de adquirir la litera, conviene realizar un pequeño croquis del dormitorio y tener en cuenta ventanas, interruptores, enchufes y radiadores. Todo ello condiciona no solo la posición de la litera, sino también el tipo de almacenamiento o complementos que pueden incorporarse.

En el catálogo de Colchónclub podrás encontrar una amplia variedad de literas entre las que elegir para disfrutar de una buena experiencia. Por suerte, en su catálogo hay muchos diseños entre los que elegir, lo que hace que el resultado final de la habitación sea el esperado.

Organización de la habitación

Una habitación para niños no solo debe tener camas. Hay muchas cosas que necesitan su sitio, cuentos, juegos, ropa, mochilas y materiales para manualidades. Por eso, cuando se decora una habitación con literas, lo más importante es añadir soluciones de orden que los pequeños puedan usar fácilmente. Así, ellos mismos pueden colaborar a mantener todo en su sitio.

Una opción muy práctica son las literas que tienen cajones en la parte de abajo o escalones con espacios para guardar cosas. También resultan útiles las repisas fijadas en la pared y los muebles con cajas que se pueden sacar, ideales para guardar libros, disfraces o juguetes. Si hay sitio suficiente, un mueble bajo con cajones puede servir como banco para sentarse y como lugar donde poner objetos.

Al organizar este tipo de habitación, conviene pensar como lo haría un niño. Tenerlo todo a su altura evita riesgos y les da libertad para usar y guardar lo que necesiten. Para facilitar esta tarea, se pueden colocar imágenes en las cajas o en los cajones, lo que ayuda a los más pequeños a identificar lo que hay dentro. Así se crea un ambiente funcional, seguro y pensado para que los niños aprendan a mantener su espacio en orden desde pequeños.

Decoración adaptada

Un cuarto infantil con literas puede ser original y acogedor si se elige bien la decoración. La clave está en buscar un equilibrio entre funcionalidad y estética, creando un espacio agradable que represente a los niños sin recargarlo. Tonos suaves como el blanco, beige o gris claro ayudan a crear un ambiente tranquilo y sirven como fondo perfecto para incluir detalles con colores vivos en mantas, cojines o cuadros.

Cuando comparten la habitación niños de distintas edades, conviene diferenciar las áreas de cada uno. Una buena idea es pintar de distintos tonos las paredes junto a cada cama o colocar tablones donde puedan mostrar sus dibujos, fotos o mensajes. De esta manera, cada niño siente que tiene un rincón propio.

También es importante que el estilo elegido evolucione según la edad. Para los más pequeños, los elementos decorativos pueden incluir animales, cuentos o figuras sencillas. A medida que crecen, se pueden incorporar temáticas como el deporte, el espacio, los paisajes urbanos o el mundo natural.

Organización de la habitación

Para que una habitación infantil funcione bien, no basta con tener una cama. Es importante contar con soluciones para guardar libros, juguetes, ropa y materiales escolares, asignando un sitio para cada cosa. Cuando se utilizan literas, es útil pensar en opciones de almacenaje integradas, que permitan al niño mantener todo en su lugar sin dificultad.

Un buen ejemplo son las literas con cajones grandes debajo o peldaños con espacio interno, ideales para guardar objetos de uso diario. También resultan muy útiles las baldas en la pared y los muebles con cajas que se pueden sacar y meter fácilmente, perfectos para guardar desde libros hasta disfraces. Si hay sitio, una cajonera baja puede ser útil tanto para sentarse como para guardar cosas.

Conviene adaptar el espacio a la altura del niño para que acceda sin riesgo. Usar cestas con imágenes identificativas ayuda a que incluso los más pequeños aprendan a ordenar solos.

Piensa en la iluminación

La luz en un cuarto con camas superpuestas es muy importante. Tiene que ser práctica, cómoda y segura para quienes lo usan. La lámpara principal debe ofrecer una iluminación amplia, idealmente con luces LED de tono cálido que no fatigan la vista.

Cada cama debe tener su propia luz para leer. Las lámparas con pinza o integradas con interruptor facilitan su manejo sin tener que bajar.

Para áreas de estudio o juegos, las lámparas con brazo ajustable permiten enfocar bien la luz. También se pueden usar luces decorativas para crear un ambiente tranquilo por la noche.

Crea zonas de juego

La habitación no solo sirve para descansar. Cuando varios niños comparten, es clave tener un lugar para jugar y otro para hacer tareas. En espacios reducidos, las camas en altura con escritorio incorporado aprovechan bien el espacio vertical.

Si se elige una cama alta con espacio libre debajo, ese espacio puede transformarse en un área de juego con alfombra suave, una tienda o un rincón para leer con almohadas. Para los niños que estudian, es esencial contar con una mesa bien iluminada y una silla cómoda.

Separar visualmente las áreas con alfombras, colores diferentes o estantes facilita la concentración y ayuda a distinguir las funciones de cada zona.

La seguridad es importante

Aunque las literas actuales cumplen normas estrictas, es importante recordar algunas recomendaciones. Los niños menores de seis años no deberían dormir en la cama de arriba. La protección alrededor del colchón debe medir al menos 16 cm, y la escalera tiene que estar bien fija y segura para evitar accidentes.

Colocar una alfombra gruesa al pie de la litera ayuda a amortiguar caídas. Si es posible, es útil anclar la estructura a la pared, especialmente en suelos inestables o con vibraciones.

Es fundamental enseñar a los pequeños a usar la litera con cuidado: no saltar desde arriba, evitar subir con objetos y no empujar en la escalera. La litera es para dormir, no para jugar.